El desafío de la identidad

Un método holístico para afrontar el desafío de la identidad

Identidad personal

Si bien proporcionar una identidad jurídica a todos los ciudadanos es una prioridad cada vez más importante para los estados de todo el mundo, siguen siendo muchos los países con problemas para desplegar un sistema que, de forma eficaz, abarque y resuelva las diferentes cuestiones que plantea el desafío de la identidad.

En IDEMIA, creemos que el desafío de la identidad sólo puede afrontarse a través de un método holístico que incorpore ecosistemas de gestión de identidad integrados. Más allá de soluciones compartimentadas y monolíticas, nos centramos en la gestión y actualización de la identidad de los individuos poniendo en relación los registros funcionales y fundacionales.

El desafío de la identidad

El desafío de la identidad hace referencia a la gestión efectiva de la identidad jurídica de todos los sujetos, desde el nacimiento y por toda la vida, satisfaciendo las necesidades de los principales interesados: estados y ciudadanos.

Necesidades de los ciudadanos

Uno de los derechos fundamentales de cualquier individuo es el de disponer de una identidad jurídica, con independencia de su origen o estatus social.

No obstante, a pesar de que la identidad jurídica es un derecho humano fundamental de cualquier individuo, las estadísticas del Banco Mundial arrojan una cifra inquietante: 1.100 millones de personas carecen de todo tipo de identificación jurídica reconocida por el estado correspondiente, ya sea en formato impreso o digital. Se trata de un problema que afecta, sobre todo, a mujeres y niños de zonas rurales y pobres de África y Asia.

Gracias a la identidad jurídica, los individuos pueden acceder a derechos y prestaciones tales como la educación, la sanidad, los servicios financieros, la seguridad social y las elecciones. Por tanto, la identidad jurídica debe ser la fuente única y robusta de atributos a la que puedan acudir el sector público y el privado para obtener nuevas credenciales, tanto en el mundo físico como en el digital. Así pues, la identidad jurídica de cada ciudadano debe poder ser verificada de forma fiable y sencilla en cualquier lugar, tanto por el sector público como por el privado, en persona y en línea.

Por último, el acceso a una identidad jurídica debe estar disponible para todos.

Necesidades de los Estados

La identidad jurídica es la forma que tiene un estado de reconocer a sus ciudadanos y concederles los derechos y prestaciones asociados. También proporciona a estados y responsables políticos la oportunidad de recabar datos fiables con el fin de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Así ocurre, por ejemplo, con la sanidad pública. Al analizar las estadísticas demográficas tales como la tasa de mortalidad, los responsables políticos pueden identificar amenazas emergentes para la salud y tendencias en las causas de fallecimiento, y actuar en consecuencia.

Además, la identidad jurídica es un elemento clave de confianza. Los estados deben garantizar la exclusividad y fiabilidad de ésta a través de su diseño, implementación y uso — ya sea en persona o en línea — especialmente con respecto a la seguridad de datos, la protección de los datos personales y la privacidad.

Esta es una misión fundamental del estado, por lo que debe ser rentable y sostenible a lo largo del tiempo, así como adaptable a las necesidades del país y a la infraestructura existente.

Aprendiendo del pasado

Son numerosas las iniciativas emprendidas para abordar el desafío de la identidad. Sin embargo, todas se centran en registros específicos, como el registro civil, el de la seguridad social o el censo electoral.

Las podemos categorizar como sigue:

  • Soluciones centradas en registros "fundacionales" (como el registro civil), separados de los registros "funcionales"
    Este tipo de solución se basa en la construcción de una identidad jurídica robusta que pueda ser reconocida por los restantes registros.
    Las limitaciones principales son que la actualización de los atributos no está sincronizada con las demás bases de datos y el ejercicio de la identidad presenta sus lagunas. Así, la identidad fundacional no es reconocida de forma automática por todos los registros, especialmente en línea.
  • Soluciones centradas sólo en un registro "funcional" (como el censo electoral)
    Este tipo de solución constituye la respuesta práctica a la falta de un registro fundacional o a su poca fiabilidad. Las limitaciones principales son que la identidad está vinculada a un uso específico, sin carácter fundacional/jurídico y con cobertura limitada ya que el registro apunta a grupos determinados en lugar de a la totalidad de la población en su conjunto (como el censo electoral o el registro de vacunas), y además los atributos se quedan pronto obsoletos.

Un ecosistema de identidad integrado como respuesta al desafío de la identidad

La lección que podemos extraer de las iniciativas anteriores es que las soluciones compartimentadas y monolíticas no cumplen todos los requisitos. De hecho, el desafío de la identidad es un problema complejo que sólo se puede resolver cuando los diferentes registros fundacionales y funcionales son integrados y sincronizados.

Hoy, se necesita un cambio de mentalidad a favor de un enfoque más holístico para las soluciones de identidad: un ecosistema de gestión de identidad integrado, una infraestructura de servicios capaz de proporcionar una identidad jurídica única desde el nacimiento y válida por toda la vida, a modo de nexo de unión entre los registros fundacionales y funcionales. Así, tal método permitiría la distribución de los atributos entre los registros correspondientes, a la vez que una actualización constante y el reconocimiento por todas las partes.

En IDEMIA, creemos que los ecosistemas de identidad integrados son la única solución viable para una gestión de la identidad jurídica eficaz que abarque a todos los sujetos, incluyendo a los previamente excluidos. La visión y el objetivo final están claros. El camino para poner en práctica esta idea pasa ahora por una definición propia para cada país.